martes, 16 de febrero de 2016

Revisión Anual Ecobicis - 2016 - "Volverán las amarillas Ecobicis"






Saludos amigos de la bici. 

Este es mi humilde, desinteresado y gratuito aporte a la mejora del servicio de las bicis amarillas de GCBA, las EcoBicis.

Uso el sistema desde que se implementó, tengo kilómetros en mis gambas, multa por destrucción total o parcial pagada (de forma injusta, pero bueno), una bocha de #MejorEnBiciTips y de recorridos analizados, que forman parte de otros post de este blog y otras colaboraciones. Como usuario frecuente del sistema, creo que soy voz autorizada para hablar del servicio y de las nuevas bicis que ya están dando vueltas.

Desde la implementación de los anclajes, pude experimentar algunas cuestiones que fueron planteadas por mi en un principio y que seguramente fueron observadas o detectadas por los gestores del sistema. Para resumirlo en una sola frase: Es muy riesgoso manejar un sistema 24x7 (horasXdías) en Argentina, país de los amigos de lo ajeno.

Por otra parte y conforme a lo anunciado por el GCBA, vi como se fue incrementando el número de anclajes. Hay varios que están todavía cubiertos, pero me preocupaba el hecho de que haya más anclajes que bicis, en un determinado momento.

Este último tiempo, llegué a caminar kms para conseguir una bici, y en muchos casos ni siquiera llegué a completar un viaje corto.

Por suerte ahora mi WindowsPhone tiene app, y puedo ver para qué estación ir cuando estoy en la calle. Punto para el sistema.


Luego de un impasse de escasez llamativa de de bicis , producto de una re estructuración del sistema, pude ver que paulatinamente se están incorporando nuevas bicis al parque ciclístico de las EcoBicis. Dicho esto, voy a centrar mi análisis en ellas:

El cuadro es el mismo de las anteriores, no se produjeron diferencias estructurales. Se nota que trabajan sobre los puntos flojos que van detectando en las reparaciones. 

Siguen los guardabarros de plástico traseros, que cubren toda la rueda. A la rueda delantera le agregaron un pedazo de plástico al de adelante. En mi opinión son mejores los de chapa, porque si se zafa el de plástico no la podes mover. El guardabarros trasero incorpora un lindo ojo de gato, que viene muy bien para que te visibilicen en horario nocturno.


El asiento sigue siendo cómodo y mejoraron la parte de la regulación para que pueda subirse y bajarse con mayor facilidad.

Eliminaron el espejito retrovisor!! Dura menos que cinco guitas en la puerta de un colegio. Con la bocina pasa lo mismo, pero al menos funciona mientras está.

Los pedales, cadena y piñones parecen de mucho mejor calidad y, espero, durabilidad. Otro acierto de los talleres mecánicos de EcoBicis.

El canasto y su soporte siguen bien agarrados. Desconozco si se mejoró el pitoto que se inserta en el anclaje, para que quede mejor trabado. Lo mismo pasa la parte que se inserta en el telescopio, arriba de la horquilla, es la más vulnerable a la hora de tratar de romperla.

Otra buena, es la implementación de cámaras de seguridad en cada anclaje, vital para mantener la guarda de las bicis en todo horario.

En líneas generales, son mejores las bicis y no te olvides nunca de que más allá de que las pagas con tus impuestos de alguna forma: SON GRATIS. Hay tanta cosa que se paga en los impuestos y la vuelta es 0 al as...ténganle paciencia al sistema.







viernes, 23 de octubre de 2015

20151019 - Viaje Cósmico


El Subte es un medio de transporte rápido (cuando anda) y cacoso. No te da margen de descanso, te pueden violar, apuñalar, enlechar, sobar, maniatar, punguear y coleccionar. Que sea un medio, no implica que justifique tu fin.

Un día, presencié una escena de pugilato simil Peter Griffin vs Chicken, porque uno no le dejó suficiente espacio para pasar por la puerta. Saltaron los dos fuera de la formación, se revolcaron por el andén como si nada. Algo sexual había en eso, como el mol en rugby. Dejando tiempo para que se descarguen, aparecieron dos de seguridad con un balde de agua para cortarles el chorro. Uno siguió viaje por el anden, el otro se subió a mi vagón e invitaba a seguir peleando al de afuera, con gesto de "Te gané, gil querés más?".

"Metrovías informa que la línea D - Catedral - Congreso de Tucumán se encuentra interrumpida porque un pasajero tuvo una descompensación". Volví a ser pasajero frecuente, frecuent undergrounder, me llevé un jackpot de varias millas de molestia y olor a culo. Un tipo había palmado de un ataque epilepsia en el primer vagón, hasta que llega el SAME para atenderlo, debemos esperar todos. Qué tipo desconsiderado, no veía que no llego a destino? No hay códigos.

En eso protagonizo un video de espectador de la minita alternativa onda Jewel del subdesarrollo que toca en la Estación Tribunales; se hace la linda como si lo fuera. Se ligó un auditorio entero por unos minutos, le llenan el sombrero de indiferencia. No me gusta como canta, por qué torturarnos con tu arte? Explicamelo.

Distinto  el caso de la pareja de bluseros de 9 de Julio, el jóven y virtuoso punteador con el viejo que le hacía las bases. En una época supieron ganarse mi atención, por un par de viajes, después se pusieron densos. Subterranean Crossroads.

Gente que hormiguea y va con destino a alguna manifestación que el sufrido resto del pasaje desconoce. Ese es el peor olor, el olor a movilización. Una mezcla de vino regurgitado maridado  con chivo y finas hierbas fumables. Llevan sus banderas cerradas en palos adentro de las formaciones. Sus jefes los arrían como ganado. Mujeres con sus bebés, sonriendo como si las llevaran de paseo. Eso hacen por cierto, paseo rentado. Todos puenteando el molinete. Ladran sancho, señal que hay que moverse.




Chicas sonriendo en el medio del moshwagon. Charlas intrascendentes, multidireccionales, así no hay volumen de headphones que aguante. No entiendo qué es lo gracioso, ninguna se escucha, o se escuchan todas y no le interesa a nadie.


Una parejita se chapa frenéticamente a pesar del calor y el olor. Besos pegajosos y meta lengua, meta mano, ante el estupor en la mirada de las viejas envidiosas de siempre. Duro como rulo de estatua, un pajero les saca fotos y se humedece los labios. Otro boludón juega una especie de Fulbito arco a arco en donde además de patear se tiran poderes. Y se enoja cuando le hacen un gol, obvio.


Aparecen los del teatro subterráneo "espontáneo" y callejero, llenando de sorpresas al expectante pasaje. Desencanto primero y odio después de la primera vez. Hace mucho que no los veo, deben estar en Broadway presentando su obra "Venta callejera de peines y pasajero enojado".

En otro rincón, un tipo canta, como esperando que el reflector le lleve el apunte mientras se tapa la cara con una Subtecard. Baila sensualmente en el caño. Si habremos disfrutado de su contoneo. Más de uno lo habrá cagado a trompadas mentalmente, alguno en la realidad. Su repertorio era más bien latino, con gemas de Thalía o Ricky Martin. No quiero ni imaginarme su paradero.

Muuuuy buenaaass tardeeee seññoreeee passajjjeeeero soy no videeeeente no tengo trabbbbaaaajjjo me podriiiaaa ayyyudá. Ruido de moneditas en una taza magra, y el cieguito se mueve más lento que su mantra limosnero.

El freak show sigue con la mujer que pide limosna con media cara quemada, no apta para los que suben al subte haciendo la digestión del desayuno. No puedo mirarla a los ojos. Pobre mina.

Para finalizar el combo de golpes bajos, una nenita que no tiene más de cinco reparte estampitas en el pasaje y sigue el ritual de márketing muy estudiado: estampita, saludo con la mano, beso. Como si eso fuera a significar que le vas a dar algo. Es como el que hace ruido en la vía pública antes de entregarte el panfleto. Ahhh si, ahora si lo agarro. Estoy tentado de hacerle choque esos cinco y romper la Marketininx.

Observo como todo se sucede a mi alrededor, anécdotas de ayer, hoy y siempre y cuando siga viajando del futuro. Imborrables, como cada vez que llegué tarde porque el vagón se frenó sin avanzar. 

Mi objetivo es llegar a destino sano y salvo. Proeza más que difícil. Porque si sobrevivo, mis retinas se llevan torturas dignas de la naranja mecánica o la Gestapo.

Ni el minotopo en su peor momento hubiese imaginado esta apoteosis. Ahora mira el paisaje desolado, una lágrima de mate cocido recorre su mejilla en su tacita de merchandising. Un día va a salir de su letargo y nos rescatará a todos, matando a los malos, como buen justiciero que supo ser.

Me bajo en la próxima.

martes, 6 de octubre de 2015

Último día de Ecobici

Me produce profunda tristeza y enojo lo que estoy viviendo.

Empecé a usar el sistema de bicicletas cuando se llamaba "Mejor En Bici", hace varios años. Cuando las estaciones eran manuales, y había bastante pocas. Cuando te daban casco.

Me hizo muy bien a la salud, bajé de peso y hasta armaba mis recorridos en función de ir por lugares nuevos. En ese momento te daban dos horas de uso y los guardabarros eran de metal. Me ponía mal cuando no había bicis disponibles, pero lo aceptaba con un sistema en crecimiento.

Estuve en contra y rompí para que el sistema siguiera siendo gratuito. Me hice conocido y entablé muy buena relación con casi todos los chicos de las estaciones.

Creé el hash #MejorEnBiciTips para colaborar en la concientización de usuarios en el uso adecuado de las bicis y el manejo de la bici urbana. Llegué a los 350 tweets de #MejorEnBiciTips.

Colaboré con posts de mejora del sistema, haciendo review de las bicis y posteando recorridos. Creé una cuenta de vine para mostrar CABA desde los recorridos en bicicleta.

Viajé con lluvia fuerte, con mucho frío, con calor de Enero y lo tomé como una forma de vida. Contando las bondades del sistema a mis amigos, que no creían como hacía para combinar esa modalidad de transporte con la dinámica de un laburo a varias cuadras de mi casa.

Vi con cierto recelo el advenimiento de las estaciones automáticas, de hecho lo cuestioné bastante.

Hasta que el viernes pasado, en un viaje desde Suipacha a Alsina, el anclaje no tomó mi devolución de la bicicleta. Yo verifico siempre que trabe porque he visto como ponen cosas en los agujeros para que uno piense que trabó y que te la hagan.

Ayer empezó mi suspensión, hice el reclamo en el 147, me pasaron a legales porque la bicicleta no aparece. Hablé con la persona encargada. Mi expediente no llegó a legales (demora diez días) y después hay diez días más para ver si la bicicleta aparece en alguna comisaría. Si no aparece, tengo posibilidades de pagar la bicicleta voluntariamente al 50% de su costo, antes de que inicien acciones en mi contra. Calculo que ese costo estará compensado con todo lo que me ahorre en pasajes durante estos años.

Voy a dejar que pasen los 20 días, si no aparece voy a ir voluntariamente a pagar lo que corresponde.
Ya pedí que me llamen para avisar cuando esto sea así, lo dejé asentado.

Hasta acá llegué, no creo volver a sacar una de las amarillas nunca más. Me parece que hay ciertas cosas en el sistema que dan para una revisión más exhaustiva. Lo único que espero es que estas líneas sean aprovechadas por los usuarios que pudieran leerlo, para que no les pase lo mismo que a mi.

Eso es todo, cambio y fuera.









lunes, 7 de septiembre de 2015

Ases del Manubrio - Recorrido #15 - Vuelta Larga Retiro/Madero

Recorrido #15 – Pza Italia – Libertador – Retiro – Pto Madero – Casa Rosada – Indepcia – Piedras – Alsina



Esta es una pequeña variación del recorrido #7, hoy lo hice y quería resaltar un par de aspectos.
Ojo con la subida al cordón de facultad de Medicina, pasando el estacionamiento, es como un doble escalón que te hace sacudir el contenido del canasto. Encima viene de frente toda la monada estudiantil, que hacen caso omiso de la señalización de la bicisenda. Si bien podes pisar un par de estudiantes de derecho y hacerle un favor a la humanidad, no creo que esté bueno perder parte de la hora de viaje juntando los pedacitos.

Quise ver en qué condiciones estaba la bicisenda que continúa en Libertador a Retiro, sigue en construcción, parece que van a hacer otra bajada antes de Rodriguez Peña.  Hicieron que la cuadra de enfrente sea para peatones y ciclistas, porque la autopista va a pasar justamente por donde antes iban las bicis. No me parece mal, no es tan transitada y es más ancha que su predecesora de enfrente.
















El camino es bastante pintoresco en la zona de Casa Rosada, ojo con los semáforos ahí, hay una curva que no los tiene y pasan muchos bondis. Desembocando en Huergo, seguís en muy buena forma hasta Independencia, los semáforos ayudan bastante. Veremos en otro recorrido posterior, la posibilidad de seguir por bicisenda casi todo el recorrido.

Otro cambio es el regreso a Alsina por Piedras en vez de 9 de Julio (Bdo de Irigoyen), muchísimo mejor. Si bien es una arteria congestionada, la habilidad en el manubrio hace el resto.

Ramal Carlos Calvo


Otra variante, en vez de doblar por Independencia hasta Bolívar, es seguir directamente hasta Carlos Calvo, y empalmar con Piedras. Para los amantes del empedrado, hay varias cuadras de vibrante acción.





miércoles, 12 de agosto de 2015

#MejorEnBiciTips - Parte IX - Pedaleame que me gusta.

Sigo con el resúmen de consejos diarios para el ciclista urbano y la ciclista urbana.
#MejorEnBiciTips 241 Ojo con el tornillo y coso de metal que quedan cuando remueven el tapa cadena. Sobre todo si no usas broche para el pantalón.
#MejorEnBiciTips 242 Avisale a los chicos de la estación si la bici que dejas tiene algún desperfecto. Sirve para que la pongan en reparación.
#MejorEnBiciTips 243 Para avisarle a un tipo que está parado en la bicisenda y que se corra va muy bien el “Cuidado campeón”.  
#MejorEnBiciTips 244 Para avisarle a un minita que está parada en la bicisenda y que se corra va muy bien el “Cuidado bebé”. 
#MejorEnBiciTips 245 No abuses de la bocina, no seas denso.  
#MejorEnBiciTips 246 Pedaleá a tu ritmo, no hace falta correr carreras. 
#MejorEnBiciTips 247 Si vas por empedrado, aflojá bien las manos. Dejá que la rueda delantera se adapte al terreno.
#MejorEnBiciTips 248 Si estás muy apurado no vayas al mango, imaginá el tiempo que perderías si revoleás por el aire a un peatón.  
#MejorEnBiciTips 249 Para autos, usen el guiño y baliza para doblar y detenerse respectivamente. No sean malos.  
#MejorEnBiciTips 250 Si andas por la vereda, que sea a ritmo de peatón que camina lento.  
#MejorEnBiciTips 251 Dale con firmeza al anclaje cuando dejas la bici, mirá que puede no trabar.  
#MejorEnBiciTips 252 Paciencia con la tarjeta, demora unos 20 segundos hasta liberar el anclaje.
#MejorEnBiciTips 253 Si ves un barrendero en la bicisenda aminorá la marcha. Está haciendo su laburo.    
#MejorEnBiciTips 254 Si hay un auto detenido en la bicisenda y el sentido de la calle es contramano, es mejor subir a la vereda y caminar o ir despacio para sortearlo.
#MejorEnBiciTips 255 Si hay un auto detenido en la bicisenda y el sentido de la calle es a favor, es mejor pasar a la calle, mirando bien qué no venga nadie.
#MejorEnBiciTips 256 En día lluvioso, agregá toallas de papel para secar la bici/canasto antes de llevártela.
#MejorEnBiciTips 257 Los anteojos oscuros son facheros y sirven para que no te entren basuritas en los ojos al ciclar.    
#MejorEnBiciTips 258 Si los peatones tapan la subida a la vereda, esquivalos y subi más adelante es mejor que insultarlos para que se corran.
#MejorEnBiciTips 259 No descartes una bici por estar desinflada, en la Estación tripulada pueden tener inflador.
#MejorEnBiciTips 260 Si la bici hace mucho ruido, puede ser que el guardabarros trasero esté tocando, tal vez puedas separarlo.    
#MejorEnBiciTips 261 Si apoyaste la ETEV y te dice procesando pero no saca ninguna bici, repetí la operación.   
#MejorEnBiciTips 262 Si usas el 147/0800 tenele paciencia a la botonera del fono, tal vez tengas que repetir varias veces la operación.
#MejorEnBiciTips 263 Si llovizna podes cubrir el asiento con una bolsa de residuos y evitás mojarte el upite.
#MejorEnBiciTips 264  Si llegás con campera y medio húmedo al laburo, dejátela un rato así acelera el proceso de secado.
#MejorEnBiciTips 265 En época invernal, gorrito de lana reemplaza a cap.
#MejorEnBiciTips 266 En época invernal agregá guantes al kit.  
#MejorEnBiciTips 267 Ojo con 147 / 0800 uno no es totalmente gratis. Igual es la alternativa hasta que salga la app para Wphone.
#MejorEnBiciTips 268 En época invernal, abrigo externo grande interno poco. Llevar sweater para transición.
#MejorEnBiciTips 269 Si ves un tipo llevando una heladera por la bicisenda, es más fácil que vos te corras y no él.  
#MejorEnBiciTips 270 Si vas a dejar la bici en una estación no tripulada, calculá llegar 5 min antes por si está completa y no podes anclar.
Salute!


viernes, 7 de agosto de 2015

Guardias a mi

Madrugada en la guardia, igual a todas las demás, distinta de todo. Ser administrativo en una  guardia médica es una posición por demás incomoda, casi al punto de la tortícolis. Es ser el frontman del kilombo, el alfarero de los problemas, el alquimista de te la cuelo.

Y más aún,  si tenemos en cuenta que no hablamos de prepagas sino de hospitales públicos. Esos que los políticos se ufanan de tener impecables y las oposiciones de remarcar la falta de insumos o los agujeros en el techo.

Sandra es una de ellas, salario escueto y quiere largar todo a la mierda. Los médicos lindos, los maduros que le gustan no le dan bola. Ella sabe que se garchan a las residentes, a las enfermeras jóvenes, de a una o en grupo, según la ocasión y lo que haya para tomar.
Las leyendas urbanas se nutren de material de las guardias. Se forjan entre batas, suturas e ibuprofenos.

Sandra se siente fea, paso hace poco los 45, el cigarrillo le bajó dos octavas a su voz. Laburar de noche completa y corrida, la convirtió en una cuasi zombi,  mas del lado de los muertos que de las vivas.

"Nos vemos, hasta mañana" se despide cordialmente Pablito, el pendejo médico residente que se partía y  partía, completando su turno de 48hs. Inaccesible para ella, tenía que nacer de nuevo y llegar a los dieciocho en plenitud. “Podría ser tu madre, y darte el Edipo de tu vida pendejo”.

Las guardias son un lugar bizarro.

Puede ser que no pase nada durante horas, que el reloj se quede quieto y de golpes y porrazos llegan cuatro accidentados. Esa madrugada,  llegó uno solo.  Uno con cara de loco. A diferencia de otros borrachines de la zona y su hedor ancestral, olía a perfume. Tener un sobretodo cuando hacen 26 grados en febrero tampoco ayuda, menos si es acompañado por un gorro de lana y anteojos oscuros, en plena noche. Ese perfume era una bendición. Sandra lo sabía bien, sus fosas nasales habían catado las fragancias mas insalubres de los sobacos mas aromáticos.

"La puta madre, siempre está lleno esto y ahora no hay nadie” se persigno mentalmente. Si iban a violarla al menos tendría perfume, y no le venía mal una pistoleada. “Donde esta Luis, que tipo pajero!" puteó por lo bajo, asegurándose que el quía no la escuche. Luis era el “oficial de seguridad” que habían asignado desde el despelote del mes pasado.  Ese día se había armado la gorda, cuando dos bandas de la villa tuvieron un ajuste de cuentas allí mismo. Y la gorda Jennifer, líder del clan de los perucas y madama del paco , los había fusilado a quemarropa. Lo de pajero era con conocimiento de causa,  más de una vez lo había sorprendido en el baño cascándose. Se había comprado en mil cuotas un celular de última generación con 4G,  exclusivamente para mirar porno en tiempo real. Las enfermeras y doctoras jóvenes lo tenían re calado. Se paraban al lado en poses insinuantes y lo rozaban, sabiendo que le daban desde material para la frotación, hasta una probable ida en seco. Se le agachaban para preguntarle cosas y le susurraban al oído. Perras.

Las guardias son un lugar ingrato.

"Buenas noches señorita dijo el extraño. Hay que sacar numero?"  Esa voz era inconfundible, cuasi sensual. Lla había escuchado en la radio y en CD. El extraño del gorro de lana se sacó los lentes y le dio confirmación a lo que sus oídos estaban presumiendo. Esos ojos azul profundo le dieron un baldazo en sus partes nobles.

“Es Robledo!!! Lucas!!!” gritó en una voz casi adolescente, excepto por el tono de diariero. Tenía todos sus discos. Sus letras la enamoraban de pies a cabeza. En el ambiente tenia tantos detractores como fans, que aborrecían su melosidad y su rima cacosa, pero el target de las veteranas estaba completamente de su lado. Sus seguidoras eran reconocidas como las Lucrecias.

Qué estaba haciendo en un hospital público un día de semana a la madrugada?.  En seguida lo atienden. Tome asiento por favor.

Ella sabía que era mentira. Que el médico de guardia iba a volver dentro de media hora, después de culearse a la residente nueva, esa, tetoncita de culito firme y un ojo medio virulo.

Sabía que tenía que darle charla. Eran sus diez segundos de fama. “Usted es Lucas??” le preguntó con voz temblorosa.

“Jajaja qué linda, tutéame”. Hasta su sonrisa era melodiosa. ”Si soy yo. Te preguntarás que hago acá. Soy acérrimo defensor de lo público, me gusta atenderme en los hospitales nacionales, son de los mejores del mundo” exageró.  “Prefiero venir de incognito a la guardia porque los paparazzi me vuelven loco”. ”Necesito esta medicación bombona, y sé que la tienen en la farmacia”. Le extendió su brazo esculpido con un tatuaje de un pez Koji Extrabrut chino. En su mano, una receta.

Sandra era un cero en medicina, no entendía nada de salud, de pedo sabia llenar una ficha con los datos básicos de un paciente. Pero leer sabía muy bien y los nombres de la prescripción la llevaban  un arcoíris de antidepresivos y anfetaminas. Papota como para calmar a un regimiento de sus fans mas enfervorizadas.

Al pasar tres minutos, Lucas se acercó y le pidió a Sandra nuevamente si el doctor podía atenderlo, esta vez de manera un poco menos amable. La mirada amistosa se transformó en imperativa, casi violenta.

Dos segundos más tarde, lo tenía montado en el mostrador, mostrándole los dientes. "Linda, no me hagas enojar. Tengo que salir de gira mañana y las giras son largas. NECESITO LA MEDICACION"
"A ver quien sigue, señor" Irrumpió el médico de guardia. Imposible que fuera Luis, q debía haberse quedado dormido en la garita, soñando con tetas culitos y afines post paja.

"Al fin”, dijo Robledo y volteó para mirarlo. Entraron en el consultorio dos, el uno tenía un agujero en el techo marca cañón y en este momento había una reunión de consorcio de ratas.

"Se la hago corta doc, dos recetas de esto". La paciencia de Lucas tocaba fondo.

"Esto requiere de un Psiquiatra, yo soy clínico. No tenemos psiquiatra de guardia. Salud mental trabaja Lunes, Miércoles y Viernes”. Explicaba el médico de guardia. Sandra no conocía su nombre todavía, de su potencial salvador.

"Ah si? y llama a uno porque esto es una emergencia eh!, mira que me vengo loco eh!". En ese mismo momento se bajo los lienzos y comenzó a defecar sobre la camilla, mientras entonaba y bailaba su ultimo hit, “Amor de veranos es amor dulce y salado”.

El médico de guardia saltó rápido de su estupor. Se paro, y, con una mezcla de indignación y rabia, comenzó a golpear a Robledo con ganas. "La puta que te pario viejo de mierda!". No podía frenarse, años de facultad, de residencia, para tener que tolerar esto. No señor.

Como consecuencia de la seguidilla de piñas, Robledo comenzó a sangrar, y sangrar. Y no se desangraba ni quedaba inconsciente. Sólo atinaba a reírse, una risa digna de un loco de mierda. "Dame las pastillas putito". Y le mandó una escupida de un coágulo que decoró el guardapolvos del joven y ofuscado galeno.

Norma estaba paralizada. No podía reaccionar. Se le caía un ídolo.

Las guardias te liman el marulo.

Robledo tosió y escupió otra pelota número tres   de sangre. Extrajo de su bolsillo lo que aparentaba ser un control remoto, lo apunto al médico de guardia y presionó una combinación de botones.

"Qué está haciendo?" pensaba Norma, mirándo desde el escritorio.

Del control remoto salió un rayo azul. Paralizó al doc y lo puso boca abajo. Robledo seguía con los lienzos abajo, se le arrimó y se lo violo con ganas,  cantando uno de sus clásicos. “El amor tiene cara de rotweiler”, una canción dedicada a Nuri, su gato de toda la vida.
En ese preciso instante, un poco tarde para mi gusto y seguramente para el gusto  y la salud anal del ignoto galeno justiciero, irrumpió a toda velocidad el guardia, con manchas de tuco en los pantalones recién subidos y la bragueta semiabierta.

Sus ojos mostraban la lujuria de tres pajas al hilo, gracias a la magia de su material fílmico y haber mandado muchas cosas chachas al 2020.

Saco su pistola pero era tarde, nunca la había usado, tampoco pudo hacerlo esta vez.
Robledo le apunto con el control remoto. Esta vez el efecto fue hacerlo llorar. De angustia, darse cuenta que su vida no tiene sentido y que está más solo que nadie.

Solamente quedaba Norma, su libido pre menopausia estaba llamativamente alto, sin importar el desastre que allí reinaba.

“Cantame despacito al oído Robledo, acá tenes la llave de la droguería. Pero cantame despacito el tema Arrumacos, que es mi favorito” le dijo Sandra. Si la iban a hacer, que se la hagan bien. 
Robledo la miró con ojos de fuego y canto, dos veces. Sació el pipón apetito sexual de Norma, y le dio para que tenga, guarde y archive por duplicado. Quedó desparramada en la silla, puchito en la boca y nada qué hacer. Qué raro que no haya venido nadie.

Robledo se dirigió raudamente hacia la droguería. Se sirvió  siete cajas de pastis, varias más de las que figuraban en la receta, engulló varias y se iluminó como un esas nuevas linternas LED.
Salió caminando, bañado en sangre y sudor, pero siempre perfumado. Se subió a una moto Vespa que arrancó sin llave,  que se elevó en vuelo hasta perderse en dirección Alfacentauri.

El oficial y el medico, tuvieron pesadillas sobre esa noche durante meses. Y debieron buscar otro trabajo, de día, obviamente.

Norma tuvo sueños húmedos. Sigue trabajando en la guardia y esperando a su amor platónico.
Robledo bajó de los charts. La prensa especializada se pregunta qué fue de su vida, conjeturan con que se cansó de la fama y se fue su campo a terminar sus días. De tanto en tanto aparece un single pirata desde un estudio casero, para delirio de sus admiradoras que lo siguen en su canal de Yutuf.
Y cada otro tanto desaparece alguna provisión de ansiolíticos de algún que otro hospital público. De una guardia, a la madrugada.

Las guardias tienen vida propia. Mucha más que la de los que asisten a ellas.


viernes, 10 de julio de 2015

Ases del Manubrio - Recorrido #14 - La guerra del Rose




Recorrido #14 – Av Libertador – Rosedal (x4) – Av Libertador – Cnel Diaz


El primer recorrido nocturno que posteo, aunque la review vale también para fin de semana y de día.

Esa  noche, munido de una lucecita intermitente, me lancé al recorrido de la concurrida bicisenda de Libertador. La zona de bosques es espectacular y da a una calle transitada de fondo. No me atrevería a adentrarme en los bosques, como si sucede durante el día, por cuestiones de seguridad (y si me afanan?) y de integridad visual (mucho travesti de zona roja, puede generar accidentes?).

Van un par de cuestiones a tener cuidado y en cuenta:

-          Los runners, para variar, sienten que la bicisenda se hizo para que ellos corran y no se mueven ni un paso.
-          Los que van paseando, enseñándole a sus hijitos a andar en bici.
-          Los ciclistas que vienen de frente (sobre todo cuando van de a pares), y los grupos de ciclistas. Se mueven en bloque, como si fueran un robot conformado por bicis, no dan mucha bola y a esquivarlos.
-          Los que pasean su perrito, corriendo o ciclando.
-          Los tipos en calzas térmicas, me ponen nervioso y creo que me miran.
-          Los que hacen acrobacias y slalom en rollers. Son el emulo de los que andan en bici sin manos. Creen que están más allá del bien y del mal. Ojalá estuvieran más allá de mi recorrido, siempre.

En la vuelta por el Rosedal recomiendo hacerlo por el círculo
externo, esquivando todo, y prestando especial atención a los que terminan de correr o rollear y cruzan para ir a sus autos, sin mirar hacia atrás. Y ojo con los culitos. Una distracción y una mirada te pueden llevar al piso.

Si la salida es en invierno, puede que al haber menos gente se pueda intentar por los anillos internos de la pista.

Los lomos de burro se pueden sortear por el costado, por ese huequito que queda entre la pasarela de cemento que divide la pista de la calle, salvo que haya llovido (y se haya formado un charco) y que haya algún runner/roller/walker/etcer adelante. Recomiendo pasar por el costado derecho, lo más abierto posible.


Una vez que das la cuarta vuelta, podes retomar en la salida de Paseo de la Infanta y volver por Libertador como un campeón.